Apocalipsis 22:17 presenta una invitación conjunta que emana del cielo y de la Tierra.
Según un análisis contextual de las Escrituras, "el espíritu" se
refiere al espíritu santo de Dios, su fuerza activa, que obra a través de canales visibles. "La novia" es identificada en Revelación como la Nueva Jerusalén, la
esposa
del Cordero, compuesta por los seguidores de Cristo escogidos para reinar con él en el cielo (Revelación
21:9, 10).
La obra de referencia Perspicacia para comprender las Escrituras explica que la novia del Cordero
es la congregación de cristianos ungidos. Mientras estos están en la Tierra, actúan como portavoces del
espíritu santo, extendiendo la invitación a toda la humanidad para que se beneficie del Reino de Dios.
"La novia del Cordero es la congregación de cristianos ungidos. Estos son los que reinarán con Cristo en
el cielo. En Apocalipsis 22:17, el espíritu santo y esta clase de la novia extienden una invitación
amorosa a todos los que quieran obtener vida eterna." — Perspicacia, Vol. 2, pág. 559
El espíritu santo, que inspiró las Escrituras, sigue activo hoy guiando a los siervos de Dios y haciendo
que la invitación "¡Ven!" resuene por toda la Tierra mediante la predicación mundial. Esta obra se
realiza
bajo la dirección de Jesucristo, el Rey entronizado.
La palabra "¡Ven!" aparece tres veces en este versículo, subrayando
la urgencia y el carácter universal de la invitación. El llamado es para que las personas se acerquen a
Jehová y a su Hijo Jesucristo para obtener vida eterna.
El texto dice: "Cualquiera que tenga sed venga; cualquiera que desee tome
gratis el agua de la vida." Esta agua simboliza las provisiones divinas para la salvación, que
incluyen el sacrificio de rescate de Jesús y el conocimiento exacto de la Biblia. No tiene costo alguno;
es un regalo inmerecido de Dios.
"El espíritu y la novia no se limitan a invitar a la gente a que 'venga'. También instan a los oyentes a
que se unan a ellos para decir: '¡Ven!'. De esta manera, los que responden a la invitación se convierten
a
su vez en invitadores." — La Atalaya, 15 de marzo de 2015, pág. 15
Este llamado no es pasivo. La "novia" y sus compañeros participan activamente en la obra de hacer
discípulos, tal como Jesús mandó en Mateo 28:19, 20. Cada persona que acepta el mensaje se convierte en
parte del coro que sigue diciendo "¡Ven!" a otros.
"En el último día, el día grande de la fiesta, Jesús se puso de pie y clamó: 'Si alguien tiene
sed,
venga a mí y beba. El que pone fe en mí, así como dice la Escritura: "De su interior brotarán ríos
de
agua viva".'" — Juan 7:37, 38
El versículo 17 forma parte de la conclusión del libro de Revelación (Apocalipsis), que describe la
culminación del propósito divino para la humanidad. El capítulo 22 presenta un río de agua de vida que
fluye del trono de Dios y del Cordero.
Revelación 22:1, 2
"Y me mostró un río de agua de vida, claro como el cristal, que fluía desde el trono de Dios y del
Cordero... Y las hojas de los árboles eran para la curación de las naciones."
Revelación 21:2, 9
"Vi también la santa ciudad, la Nueva Jerusalén... 'Ven acá, te mostraré a la novia, la esposa
del
Cordero'."
Isaías 55:1
"¡Eh, todos los sedientos! Vengan al agua. Los que no tienen dinero, vengan, compren y coman."
Mateo 28:19, 20
"Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones... enseñándoles a observar
todas las cosas que yo les he mandado."
La invitación de Apocalipsis 22:17 resuena hoy más que nunca. El resto ungido, junto con millones de
personas de todas las naciones, predica activamente en todo el mundo, ofreciendo gratuitamente el "agua de
la vida" mediante publicaciones bíblicas, reuniones y el ministerio público.
Aunque la "novia" está compuesta únicamente por los 144.000 ungidos, la invitación "¡Ven!" no termina
con
ellos. El versículo añade: "Y cualquiera que oiga diga: '¡Ven!'".
Esto
indica que todos los que aceptan el mensaje se convierten en mensajeros.
La "gran muchedumbre" mencionada en Revelación 7:9, 10 —un grupo innumerable de todas las naciones que
sobrevivirá a la gran tribulación— participa activamente en extender la invitación. Ellos no son
parte de
la novia, pero colaboran lealmente con el resto ungido, obedeciendo el mandato de Jesús de predicar.
Cumplimiento Moderno
Desde principios del siglo XX, el resto ungido ha dirigido una
campaña mundial de predicación sin precedentes. La "gran muchedumbre", que comenzó a ser recogida de
manera especial décadas después, ahora constituye la fuerza principal que lleva la invitación
"¡Ven!" a
todos los rincones del planeta.
La obra de invitar continúa hasta que Dios diga "basta". Mientras tanto, cada persona que sirve a
Jehová,
sea de la clase ungida o de la gran muchedumbre, cumple con el privilegio de decir a otros: "Ven,
toma el agua de la vida gratis".
Cita de La Atalaya
"En el cumplimiento mayor de esta profecía, el resto ungido ha estado diciendo
'¡Ven!' desde 1919. Y la gran muchedumbre de otras ovejas, que ahora asciende a millones, se ha unido a
ellos en esa invitación. Juntos, constituyen el 'un solo rebaño' bajo el 'un solo pastor', Cristo
Jesús."
- La Atalaya, 15 de marzo de 2015, págs. 15-16